Saturday, April 15, 2006

Un cuento entre la bruma

La tarde se hacia larga , ahora mas larga, con un sol falso pegandome tambien con un calor que no llegaria mas alla de mi piel. Ya no recordaba donde estaba, no quien era. Ya no recordaba cosas que no queria recordar. Y mientras caminaba por aquella avenida donde todo era tan claro con los ojos del presente , el pasado venia hacia mi como una pelicula.

Ellos iban felices. Yo solo era un espejismo entre sus pensamientos, tal vez en los pensamientos de ella. No existia en los pensamientos de el. Ella me habia guardado en su alma porque sabia que en algun momento me iba a necesitar.
Pasaron junto a mi mientras escuchaba aquella cancion y tenia esa hermosa manzana helada en la capucha de mi camara de fotos. Una bella capucha suave , compacta, larga. Una con tantos recuerdos, propios y ajenos.
Me parè a liar un cigarrillo.Necesitaba sentir calor artificial, porque el normal se estaba yendo. Mi espejismo , o sea yo misma fumo. Y al mismo tiempo era la contradiccion.

Ellos pasaron por mi costado, ella con una minifalda de jean y una blusa de rayas anaranjadas. El elegantemente trajeado. Pasaron frente a mi y no me vieron. Yo los observe. Observe su alegria. Observe su cariño y sus risas.
El le decia a ella que no se pusiera de nuevo algo tan corto, que la iban a molestar todo el camino.
Ella sabia que el no queria que le hiciesen daño y que la veia tan bella como posible era el peligro.
Yo solo podia sentir nostalgia y aquella pregunta en el corazon.¿Quien es espejismo ahora? Tu o ellos?

Ellos se alejaron de la avenida en linea recta mientras yo no tenia corazon para seguirlos. Deje que se fueran con la felicidad. Con su felicidad.
Voltee en Pardo, y segui de largo y pase aquella tienda donde habia comprado cosas, que habia visitado, tal vez en otro cuerpo para soñar cosas que habria de comprar.

Camìnè y mis pasos no me sentian. Yo no sentia nada porque es lo que soy, un espejismo. Solo era un alma, un holograma de un cuerpo. Y ahi estaba. Benavides. Toda la otra avenida Larco. Segui caminando por ella y me fui al cafe. Me sentè lejos de la gente porque no queria que nadie me viera a los ojos y yo no queria ver los ojos de nadie. Ademas sabia que ellos volverian a llegar. Y asi fue.

El dia se hizo de noche. Tan pronto que no me di cuenta. Ella llegaba feliz y arreglada. El estaba reservando una mesa. Las mesas de afuera no existian. Habian desaparecido. Estaban reunidos con un grupo de amigos, pero no, era lo que me habia parecido. Ellos dos estaban solos, tomando tè. Conversando, ella reia y el apoyaba una mano en su espalda. Con la otra sorbia su tè. Le echaba mas azucar. Le decia que era linda. Ella lo miraba con adoración.
Yo terminè mi café. Y la bruma de la Bajada Balta venia hacia mi.
Alguien me dijo:
-Disfrutas de la bruma? Del invierno? Te quedas en Lima?
y le respondi que si. Que el frio es lo que mejor puede acompañarme. Me mimetizo con la bruma, le dije.

Trate de volverlos a buscar. Era tarde. No era de noche. Las sillas habian aparecido. Mi cafè se habia terminado. Era hora de seguir mi caminata.

Regrese a Miraflores. A Larco y segui caminando, las tiendas me acompañaban , observaba todo con la misma claridad con que se observa una gota de agua. Como se observan los colores en un cuadro. Mi traslucida figura era ignorada por todos los paseantes. Veia pasar alguna pareja y me preguntaba: ¿Que pensara el? ¿Que pensara ella? Pasaban ancianos, pasaban niños, madres con un vientre abultado.
Y ahi estaba caminando entre el frio de aquel dia. Observando las tiendas. Buscando lo màs sencillo de mi alma. Y otra vez ocurrio.
Ellos entraban a todas las librerias. Hojeaban historietas eroticas. Èl le dijo a ella que le encantaba Milo Manara, ella le dijo que le parecia un genial dibujante y que no era nada grosero,como otros que lo acompañaban. La tecnica era impresionantemente buena.
Percibi sus celos. Si ella tenia celos. Ella queria ser tan bella como admirada. Que tonta eres! Quise decirle. ¿No ves los ojos de el? Te adoran mas que a un papel.

Mi cigarrillo no se apagaba. Ellos no salian de la tienda. Yo estaba en aquel cristal como un reflejo, y los vi claramente. Despues salieron , siempre delante mio.Caminaron por aquella avenida. Esta vez, el clima era nocturno. Y los vi tan distintos. Ella era muy delgada. Tanto que parecia estar medio enferma. El era delgado tambien. No tenia la misma montura de lentes. De su cuerpo podia desprenderse un aura, dorada, o plateada? No lo sè solo senti su energia. Y mi figura transparente los siguio. Pero ellos cambiaban de forma, de vestido, de color , de tamaño, de todo. Menos sus rostros, a veces iban contentos, otras preocupados, otras enojados. Pero decia yo, eran los estadios del tiempo y del clima, pero ellos seguian ahi.
Hasta que tomaron aquella forma. Dos jovenes. Muy jovenes.

Eran delgados. Y se les veia inmaduros. Yo los observe con infinita ternura. Una punzada en el vientre me advirtio que me dolia mirarlos pero aun asi segui haciendolo. Ellos emanaban una energia tan poderosa que era dificilo despegar la vista. Ella tenia el cabello largo y desgreñado. Su rostro, un tanto pálido se iluminaba con las bromas que el le hacia. Y lo besaba de tramo en tramo. Ella vestia una casaca marrón de gamuza. Unos zapatos marrones y un polo gris. Unos jeans complementaban su vestuario. El tenia una camisa de cuadros y una chompa roja. Tambien iba de jeans.

Que poco se parecia al trajeado hombre que pasó al comienzo de mi travesia. Pero claro.
Era mas niño. Y no era un hombre. Ella era una niña tambien.
Los dos reian. Estaban abrazados. Sabian que eran felices. Algo habia pasado anteriormente. No se me habia revelado todo el misterio.
Pero igual los segui. Necesitaba seguirlos. Caminaron hasta el cruce de larcomar.
Y se sentaron en la banca del mirador al mar. Los vi.
Los vi besarse. Y estallè en mi primer llanto fantasmal. Pero era un llanto invisible.
Como el rocio que deja la bruma marina. Como el olor salado del oceano. Como todo lo que ellos encerraban y que yo no podia ser mas que un espectador. Que un espectro.

Ella le decia que lo amaba y el a ella. Se abrazaban. Yo solo podia mirarlos desde mi escondite. Porque no era un escondite. Los miraba a viva luz cuando en el tiempo de ellos era una noche estrellada. Que era de invierno y parecia de verano. Si. Era de noche y hacia frio. Pero ninguno de ellos lo sentia. Yo pude sentirlo todo.

Bajè con ellos y otra vez volvian a metamorfizar. Y a trasladarse de lugares. El olor a maiz inflado del cine, el olor de las tiendas de dulces, de aquel centro de entretenimiento donde al voltear los volvi a encontrar fijos en un juego. Donde iban vestidos igual. De cuero negro disparandole a la pantalla con dos pistolas de juguete similares.
Otro ramalazo de ternura. Y esta vez una media sonrisa. Tambien la acompaño una lagrima. Y el frio se hizo màs hondo dentro de mi. Pero bueno, los hologramas no son observados.
Ellos salieron del local y se dirigieron abajo. Yo bajè donde estaban los servicios. La segui a ella y el se quedaba en la esquina junto a la expendedora esperandola. De repente cuando sali lo encontrè y el estaba con ella. Abrazandola. Salieron juntos y los segui observando.

E hicieron tantas cosas...
Comieron hamburguesas , tomaron gaseosas, se pelearon,se amistaron, tomaron helados, y compraron boletos para el cine. Ellos se polimorfizaban en tantas imagenes que era imposible no sentirme confundida con tanta velocidad. De repente los vi muy elegantes entrando al sótano o algo asi , de un restaurante y era de noche. Otra vez la noche habia vuelto.
Y los vi esta vez claros. Claros como todas las personas que caminaban por ahi.
Pero era de noche. De noche. La misma noche fresca y fria y ellos bajaban con la misma ropa que describi al principio y esa misma edad. Bajaron aquellos niños. A beberse una copa en el bar.

Entraron felices y ella le contaba cuanto le gustaba un cantante. El le contaba lo que habia decidido, ella le contaba que tenia dos lados opuestos para saber si le daba un beso o una cachetada por tonto. El se reia y la miraba con ternura. Tomaban caipirinha y Learning to fly.
Es increible que los espectros puedan ver tantas cosas.
Y otro llanto fantasmal, no tan intenso pero si doloroso regreso. Regresó. Como lei en algun libro, ese llanto sin lagrimas que hace que lo que duele no se exponga y se quede dentro.
Y ahi los deje porque era demasiado , que mi presencia los perturbase. Los deje ahi disfrutando de su compañia.
Tenia que seguir buscando el misterio.
Subi por algunas tiendas y pude ver una libreria a la que ellos habian entrado.
Pero solo los vi por escasos segundos.
Y no me interesaba , no sentia las piernas porque no habia cuerpo.

Segui caminando y subi y en aquella rotonda los volvi a ver o al menos eso me parecio. Y los vi subir y besarse y vi la luna que los acompañaba. Y lo comprendí.
Segui caminando buscando el camino del principio.
No se cuanto tiempo camine y creo que me perdi porque jamas fui buena para orientarme.
Un espectro no conoce de calles o de casas y normalmente cuando acompaña a un cuerpo es el alma el que le dice donde està cierto y querido lugar. Pero ahora no habia nadie para "soplarle el camino". Asi que regreso a sus pasos. Y encontro casi el malecon donde los vio una tarde fria y lluviosa darse besos y mirar el mar. Eran mas viejos que los niños que entraron al bar. Y ambos estaban tristes y confundidos.
Solo los vi un momento y segui de largo con una opresion en el corazon.

Regrese a aquella avenida y esta vez en direccion contraria.Volvia a hacerse de noche.
Ellos regresaban porque escuchaba sus voces conversando cosas banales detras mio. O tal vez bromeando y una combi tronaba un espantoso claxon cuando se daban un beso. A ella no le importaba que los miraran porque estaba orgullosa.
Los observe por un momento y pense ¡Que bellos son!.

Y segui caminando. Volvi a aquella avenida donde la vi a ella. Sola, caminando con dos amigos que se separaban y que le decian que tuviese suerte. Ella iba feliz despues de su "dia de trabajo" y era de noche otra vez. Tambien hacia frio. Y ella iba con un aura feliz y distinta. Paso de largo y no me vio. Con una casaca amarilla y una bufanda azul y estaba mucho mas gordita. Pero aun asi era hermosa.
Solo la vi pasar de largo,y sospeche que iria al mismo lugar del cual habia partido yo.
Pero no tuve corazon para seguirla otra vez. Tenia que seguir con mi caminata a buscar aquel misterio.

Me fui por una via alterna pero que no escapo a muchas otras visiones de ellos. Los vi entrando a comer helado. Los vi entrando a una polleria acompañados de dos señores mayores. Y en esa avenida los vi entrando a una libreria.
Por la cara de desconcierto de ella, me di cuenta que no la conocia. Y los vi otra vez. Caminar en la noche. Era de noche otra vez. Y sentia algo que emanaban. Era como ese espiritu que poseen los enfermos cuando se estan recuperando de algo que por poco los mata.
Y senti tanta ternura porque eso era lo que emanaban. Una ternura infinita. No los segui hasta dentro de aquel café.
Dejè que ellos estuviesen en paz.

Segui caminando por el ovalo y los vi de lejos sin alma para acercarme, la vi a ella, sola y acompañada, acompañada y sola, ir triste, ir alegre , ir enojada. Y de nuevo alegre. Comprando un libro o yendo con el a ver una pelicula y ahora todo era demasiado rapido. Ellos iban juntos. Ella estaba triste. El tambien. No se tomaban las manos. No porque tenian miedo de hacerlo.
"El miedo es lo que paraliza todo" -Les dije. No hace mas que complicar todo.
Quise gritarselos es màs se los gritè con la fuerza de mis etereos pulmones. Pero no me escucharon. Jamas me escucharon.

Despues fui por la iglesia. Estaba paralela a una tienda de juguetes que ellos solian visitar.
Pero la iglesia me llamaba con fuerza. La vi entrar con el y la vi entrar sola. La vi rezar con lagrimas en sus ojos. Yo solo me persignè y le mande un beso a la estatua. Y de repente pase por esa puerta. Ahi estaba. Abierta. Y los vi ella lloraba, lloraba como jamas la habia visto llorar. El la acompañaba. La abrazaba y le decia que fuese fuerte. Ella notaba cambios en su familia, el le decia que la amaba y que jamas la dejaria sola. Y en ese momento comence a llorar yo tambien.
Mi fantasmal figura dejaba un charco sobre las lajas de esa vereda.

Pero segui caminando , porque sabia que el misterio estaba cerca porque estaba cerca el comienzo porque estaba cerca mi espiritu. Mi alma, tal vez.
esta vez el charco se extendia a cada paso como el rocio y solo podia escuchar voces y pasos. Y no podia verlos. Sin querer habia tomado otro camino pero sabia que mi destino se acercaba. Escuche pasos de 4 pies a 4 o 5 cuadras de diferencia y mi intuicion me decia que estaba cerca que ellos caminaban junto a mi. Un motor de auto , de una camioneta grande, venia sin que yo me diese cuenta y dos pies pequeñitos bajaban y presurosos corrian por Conquistadores.

Se habia hecho de noche. Esta vez era noche completa y cerrada.
Los faroles amarillos reflejaban solamente las calles y las casas, los letreros cerrados, la poca y mala iluminación y sabia.
Sabia que me acercaba a mi destino.

De repente voltee una esquina y vi la puerta. Vi aquella puerta. Y como hasta mi espiritu es dislexico, era 360 o 390. La terera puerta estaba abierta. Y yo crei verla cerrada. Y los busque , pero ellos no estaban. O si estaban? O si queria que estuviesen?.
No se si pase por una casita blanca y creo que vi tirada o enredada en las ramas de los arboles una bufanda gris. La alcancè y me la puse. Porque el frio se colaba por mi garganta. Porque ahora ya no tenia voz y todo mi cuerpo gritaba como alma en pena. Porque eso es lo que era un espectro. Y de repente los vi, pero eran como yo. Y ellos estaban ahi, ella estaba con su casada marron. El con su camisa y sus jeans y su chompa roja.
Se habian juntado a conversar.
Y no tuve valor para quedarme. Porque cuando alce la cabeza, ya no estaban. Porque no sabia donde estaban porque los extrañaba porque no sabia donde se habian metido, porque cuando mis ojos enfocaron, encontraron un reguero de lagrimas que como una serpientre brillante me habia seguido en todo mi recorrido.
Y cuando vi solamente las tiendas cerradas y pude casi tocarlos y verlos y ver como se besaban y como conversaban ellos por esa calle ella dando saltos y el riendose. Admirandola y mirandola. Yo sali de aquel lugar.
Porque sabia que ya no estaban ahi, sabia que estaban en otro lado, esperaba que estuviesen en el bar de aquel centro comercial, comprando un libro o viendo una pelicula en el ovalo.
O mejor aun. En una playa.
En esa playa.
No donde empezo el fuego, sino donde se prendio aquella chispa.

Pero se que algun dia terminare mi recorrido. Y que me queda aun por caminar y volver a verlos.