Tuesday, December 27, 2005

El Mar Profundo (parte 6)

"Nada tan calido como la casa, nada tan calido como su mirada, nada tan calido ahora...
que ya no està conmigo".
Del Autor
Las nubes del alba iban clareando y el astro rey se filtraba por una de las rendijas de las ventanas del cuarto de Eduardo. Yo estaba completamente laxo. Pasé despierto hasta las 5 am, pensando que podria sucitarse otra escena como la que habia ocurrido mientras me cambiaba.
No habria sabido como reaccionar ante ella. Solamente podia decir que estaba amodorrado y por lo tanto vulnerable. Estaba vulnerable y dèbil. Me quedè dormido en el momento en que el dia comenzaba a nacer. Y no recuerdo màs hasta que una mano me tocaba el rostro. Pero crei que era mi madre, asi que me di vuelta para seguir durmiendo.
-No tengo clases hoy mamà.
Por respuesta me despertó una risotada, que me despertó por completo preguntandome dónde demonios estaba. No recordaba todo lo que habia sucedido ayer, ni Eduardo, ni la charla, ni la vomitada. Sino que estaba aletargado y por un momento no sabia donde andaba.
Eduardo estaba perfectamente vestido y afeitado cuando fue a buscarme. Yo andaba hecho una bola y con el pelo completamente parado. La barba empezaba a crecerme y me dio algo de verguenza que un profesor me viese acabado de levantar como un espantapájaros.
La verguenza me invadió de nuevo por haberle vomitado la casa el dia anterior. Bueno no fue para tanto, pero si la escena me resulta bochornosa hasta ahora, por algo será.
-Oye Alex , será mejor que te levantes. Si no no vas a poder irte a casa a una hora decente.
-Buenos dias Eduardo... Creo....Creo que tienes razón.
Me despejè la cabeza como pude porque tenia dentro una madeja de lana por cerebro.
-Bebe un poco de café. No tienes resaca. Solamente te cayo mal algo de lo que bebiste ayer. Creo que fueron demasiadas emociones para un solo dia. No te preocupes. No creas que solamente me he acercado a ti de esta manera. Asi suelo conocer gente interesante.
Nos sentamos en la mesa de la cocina con dos tazas de café humeando. Mientras desayunabamos, me contaba sobre las marcas que habia hecho en los libros porque aparte de que descubrió mi estupefacción por haberlas visto, dijo que le dio gracia que fuese una persona detallista.
-Estas lleno de sorpresas. Bien. Te contarè. Las marcas que hago en los libros son para acordarme de las fechas en las que los prestè. Luego los anoto en una libretita. Asi me doy cuenta que tanto interes tienen en las obras o en los libros que presto. La letra es solamente la inicial de la persona que los posee. Si te das cuenta, los libros que te di, tienen tu inicial y la fecha de ayer.
Me quedé impresionado por su obsesion por el orden.
Despues mientras comiamos unos huevos con tocino y me decia sobre la charla que habiamos tenido en el sofá.
-Mejor no comentes todo lo que hablamos creo que rompi un poco la ética, aunque el tio Hobbes habria estado orgulloso.
-De acuerdo....-Dije sonriendome.
-Ahora tienes que ir a casa. Sino tus padres van a preocuparse. Toma.
Me entregó un papel donde tenia su numero de casa y de celular.
-Para que puedas saber donde ando y asi puedo darte otro prestamos de estos. No son los unicos volumenes de estos autores que puedo prestarte.
-De verdad te lo agradezco. Si llegaba mal a casa , me habrian tachado de irresponsable.
-No hay cuidado. El irresponsable he sido yo por haberte dejado beber tanto sin estar acostumbrado.
Nos despedimos en el portal de su casa de manera casual. El dia habia comenzado. Sin embargo, mientras yo habia estado en su casa, no senti movimiento alguno. Me pareció que el querido profesor habia sido bastante considerado de no hacer ruido mientras dormia. Caminè por las calles rumbo al centro con mi mochila y mis dos libros de Rimbaud y Baudelaire. Tenia "Una temporada del infierno " que me gustaba bastante. Y "Las Flores del Mal".
No sè de donde podria haberlas sacado Eduardo y me conmovio tanto esmero para cuidarlas.
Caminè a casa con un ligero zumbido en el corazón. Me puse mi discman y mientras escuchaba musica, comencè a silbar.
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Eduardo y yo nos veiamos regularmente durante la semana despues de clases. Lo mejor de todo eran las charlas. Nada como las charlas. Nada como el dar en la critica filuda de uno, desbaratar por completo la teoria del otro, darle la vuelta al argumento, verter un poco de veneno en una afirmacion y sin embargo que todo resultase encantador y embriagante, tanto que hasta mis padres ya estaban acostumbrados. Acostumbrados a que llegue o con retraso o al otro dia. Normalmente preguntaban el por que de tantas visitas,pero les dije que iba a presentarles a no solo un maestro sino un gran amigo para mi. Ambos asintieron a conocerlo. Les agradaba que yo siempre haya llegado entusiasmado a casa para contarles lo que habia aprendido. De la charla de ayer, de la charla de ante ayer, de que me viesen interesado en cosas más profundas que salir a beber alcohol con un grupo de inmaduros que pasasen todo el tiempo levantandole las faldas a todas las chicas lindas que pasaran.
Presentè a Eduardo en casa. Mis padres lo acogieron con agrado y discreción. Les encantó conocer a un tipo tan inteligente, por su parte, Eduardo les comento sobre mis avances en clase.
Sobre lo interesado que estaba yo en la lectura de Rimbaud y Baudelaire.
Apenas pronunció las 2 palabras recordé que era un momento ideal para devolverle los libros que me habia prestado aquella noche. Solo habian pasado 2 semanas y nos habiamos vuelto grandes amigos. Compartiamos no solo el interes por la lectura, sino que ambos creabamos historias, escribiamos y nos intercambiabamos guiones, con una critica respectiva, dejando de lado un momento la amistad, para ser objetivos.
-Tu escrito es bueno, sin embargo no le imprimes suficiente fuerza. Me agrada el tema. Es bello. Es raro, es intenso, pero es un poco debil. -Me dijo Eduardo.
-¿Què podria faltarle?
-Màs de ti. No eres una persona débil cuando sientes. Por eso es facil para ti atormentarte. Estoy seguro que si impregnases esos tormentos en tus paginas la gente podria comprender lo que sientes y sentirse identificados.
-No es autobiografico.
-Siempre ponemos algo de nosotros. Sabes? Es como un pintor al hacer un retrato o una imagen. Siempre pone alguna caracteristica suya. Ojos grandes,nariz grande...
-Ah.
-Es tuyo pero no te atreves a hacerlo tan tuyo.
-No soy Bayly.
-JA JA JA JA JA!!!
-Ya es tarde , debo de irme a casa.
-No te has enojado no?
-Para nada, ¿como podria? tus consejos me han ayudado a salir poco a poco de un encierro crónico.Mentalmente hablando me sumergia solo en los poetas malditos y demás. No probaba hacer narrativa contemporánea.
-Bueno...Oye. ¿Tienes algo que hacer el viernes? Voy a organizar una fiesta en mi casa. Me encantaria que me ayudes y claro, conocer a algunos amigos y tal vez a Laura.
-Laura?
-Mi hermana. La chica del cuadro.
-Ah! Es tu hermana? Es linda, se parece a ti. Sobre todo en los ojos.
- ...
Me pregunto como diablos salen tan rapido los elogios cuando uno se entera que "es la hermana". Nada màs.
-Estare ahi sin falta.
-Genial, te espero a eso de las 7pm. Si?
-Genial.
Nos despedimos esta vez con un abrazo que tal vez duro màs segundos de lo normal.
De repente sentí sus manos acariciando mi cabello. No hice nada. Mis ojos se cerraron. Y quede ahi. Ahi. Mientras esperaba escuchar algo màs.
-Tienes la mente de un genio.- Dijo entre susurros con la luna llena sobre nosotros dos.

Monday, December 26, 2005

El Mar Profundo (parte 5)

"No,no,no,no.... Cuando tu corazon o tu cerebro dicen si...
Es una lucha muy dificil."
Del Autor.
Las gotas de garúa inundaban la calle y el viento. Eduardo y yo nos habiamos quedado mirando a los ojos por màs de 5 minutos seguidos sin atinar a hacer nada mas que mirarnos. Mirarnos. Llenarnos uno con la imagen del otro.
El abrazo de Eduardo, tan paternalista como preocupado (Digamos que el hecho de "caerse de borracho" no es para que otro este tranquilo).Seguia con su brazo alrededor de mi y yo con el mio alrededor de su espalda. Nuestras caras por poco iban a juntarse y a ocurrir lo que no debia ocurrir o por lo menos no en ese momento iba a suceder. Un beso , un beso y mi espanto o por lo menos mi miedo habrian hecho que me alejase de Eduardo como un rayo. Un rayo que desea desaparecer tan pronto como truena en el cielo con todo su resplandor.
-Alex, no me parece que te vayas asi a casa, es màs de media noche.
-Puedo irme solo. Estoy tranquilo. He tropezado nada màs.
-Donde vives?
-En el centro...
-A estas horas es peligroso cruzar la avenida. Pueden asaltarte. Estas seguro que quieres irte?
Puedes llamar a tu casa y quedarte a pasar la noche aqui.
Me puse alerta al escuchar esa invitación. Lo extraño es que Eduardo me veia màs con preocupación que con deseo o con lujuria. Casi podria atreverme a decir que me miraba con ternura. Su abrazo cedió y cerró la puerta tranquilamente. Yo me habia quedado mudo, entre mudo y pensando que haría después.
-Llama a casa y diles que estas en casa de tu profesor de Filosofia. Despues pasame con uno de tus padres.
Yo lo hice todo de manera robótica. La impresión, la mente se me habia escapado, habia volado.Era como hacer todo en un sueño, pero era la realidad.
-Alo. ¿Mamà? Si, ya sè que es tarde...¿Què? No, no estoy bien viejita, no te preocupes. Estoy en casa de Eduardo Castells , mi profesor de filosofia. ¿Si? Ah revisando unos libros para la clase, te lo paso.
Eduardo se puso en su mood màs correcto y encantador , por lo que recuerdo antes de caer inconsciente.
-Señora Aldomeira , buenas noches soy Eduardo, maestro de Alex, si , se que se le hizo tarde para volver a casa pero hoy hemos estado debatiendo sobre Baudelaire y Rimbaud en clase y le ofreci traerlo a revisar unos libros de mi biblioteca puesto que el es el alumno que màs se ha esmerado en estas materias. Nos quedamos charlando y se ha ido el tiempo. Mas bien le pido su autorización para que Alex no tenga que ir a casa a esta hora tan peligrosa y pueda quedarse aqui. Si señora. Claro no hay problema. Diga usted? Si.... Un alumno excelente, en realidad. Esta sacando buenisimas notas en mi materia por lo visto....
Conversó un rato màs con mi madre. Seguro que èsta le estaba contando desde lo que yo habia hecho desde chiquito con los libros del abuelo hasta que me gustaban los guisos de carne cargados de grasa. Me dio un poco de verguenza que Eduardo, hace unas horas un perfecto desconocido, se enterara tan rapido de todas mis cosas. En fin. Lo que hace uno por que no lo vean en este estado de ebriedad. La ayuda era sumamente bien recibida.
-Listo señora Aldomeira, un gusto conversar con usted. Cuando quiera. Si, pasare por su casa cuando lo desee... Claro. Tenga buenas noches.
Colgó el telefono de manera afable y me dirigió otra de sus preocupadas miradas.
-Diablos Alex. Es mejor que te recuestes. -Se sonrió socarronamente. -Te ves medio agitado, por no decir encarnado. Tus mejillas estan rojas. Creo que necesitas recostarte.
-Estoy b... (en ese momento, senti que todo lo que habia bebido de la tarde se queria regresar a su lugar de origen, o sea , fuera de mi). Unas nauseas espantosas.
-Mierda, creo que te has intoxicado. Dios. Ven acà vamos al baño.
No recuerdo màs que a Eduardo frotando trapos de agua fria en mi frente. Mientras vomitaba todo lo que habia bebido. No, habia algo màs que no era exactamente la bebida que me habia caido mal. Creo que era la emoción. Me habia bebido todo de golpe y ahora me habia chocado como a un quinceañero sus primeras 14 copas de champagne. Estaba nervioso. Avergonzado.
Despues de ello, me limpie la boca con agua y le dije a Eduardo debil y cansado pero sobre todo lleno de verguenza:
-Disculpame Eduardo, creo que te eche a perder no solo la velada sino un buen vino.
-Alex, es lo màs natural del mundo que un joven poco acostumbrado, tome de màs y su organismo responda. Ademas no he perdido nada. El delicioso momento del debate gana màs que tu vomitada.
-Ja ja ja ja... Rei aun rojo. De buena gana.
-Vamos , creo que tu estomago tiene suficiente trabajo por hoy. Debes descansar. Mañana vuelve a tu casa. Nos veremos cuando quieras. A propósito, tienes mi teléfono?
-No.
-Te lo daré antes de irte.
Sali del baño con algo de verguenza , el cabello revuelto y desasociego. ¿Donde iria yo a dormir?No vi en el sofà un buen colchón por eso era que habiamos mudado nuestra charla del sofá al piso. Pero bueno, en ese momento no estaba para volver a vomitar asi que traté de tranquilizarme.
-¿Donde dormire yo Eduardo?
-En mi cama.
-¿Que? Pero...¿Y tu?
-Yo me acostumbrarè a mi antiguo sofà. ¿Que?...Que pensabas...Ya se , ya se....que ibamos a dormir juntos, criatura, por Dios santo... Tus panicos van y vuelven , pero las copas te hacen sentir relajado por lo visto.
Me dió màs verguenza, así que dejè que Eduardo me guiara a su cuarto. Era un lugar còmodo para un hombre moderno y tradicional al mismo tiempo. Una cama amplia con una sabana color cafè claro. Mas estanterìas de libros. Una radio pequeña con Cd player. Una maceta con un cactus y unos peces dorados que nadaban plàcidos en la pecera. Las cortinas estaban cerradas y se veian un par de velas de sàndalo para disimular el olor del tarro de la ropa sucia. Extrañamente tenia pocas fotos de si mismo o de su familia.
En una esquina estaba el con 2 personas mayores. Me figure que eran sus padres en otra esquina con una chica delgada y rubia con hermosos ojos azules.Me figure que era su hermana, porque solo estaban abrazados aunque el tenia una mueca medio rígida cuando la foto fue tomada. Parecia que no le gustaba un "amelcochado" apretón de cuerpo. Eso me pareció raro pero lo deje pasar.
-Estas en tu casa Alex. Acomódate lo mejor que puedas. Tengo un buzo que puedo prestarte.
Sacó un buzo Addidas de su cómoda y me lo entregó.
-Usalo sin problemas. Seria una lastima que te fueses a casa con la ropa arrugada. Yo mientras tanto me arreglaré el sofá.
Me aprestaba a cambiarme cuando senti algo raro. Raro, intentso, por poco sacandome todo, con la mirada, con la intención. Estaba en SU casa. En SU habitación. Todo era tan rápido como vertiginoso. Podria ser un psicópata asesino y yo un tarado que sin sentido comun, se habia dejado arrastrar. Pero el vino y todo el ajetreo solo me hacian desear un sueño pronto y plácido. Sin embargo, esa mirada....ESA mirada. Mientras estaba medio desnudo , sentí que entraban a casa. Hombre como soy no me hice problemas. Hasta que vi a Eduardo detràs mio.
-Arrímate por favor. Deseo sacar unas mantas màs porque la noche parece friolenta.
Me volvi a sonrojar pero me hice el loco. Eduardo sacó las mantas y se fue a la sala. Yo me habia terminado de poner el buzo cuando fui detras de el.
-Eduardo, disculpame tantas incomodidades...yo... lo siento.
Me cogió por los hombros.
-No vuelvas a decir eso. Ha sido una noche divertida. Interesante. Siento que no eres como de la parvada de la universidad, ni un posero huachafo Alex. Nuestra amistad, -Senti otra penetración de miradas- tiene mucho para dar. Ale , a dormir.... Buenas noches.
Cuando me di la vuelta, senti el apreton de manos de Eduardo, no tanto como el de un profesor a un alumno, ni un hombre a otro. Era suave, suave e intenso al mismo tiempo. Nos quedamos asi un rato.
-Buenas noches Alex.
-Buenas noches Eduardo.
Ahora, pregúntenme si esa noche dormí siquiera un poco. No pude.

Sunday, December 25, 2005

Feliz Navidad!


Feliz Navidad!
Originally uploaded by Mary Red Rose.
De nuestros bellos protagonistas, Alex y Edu,Feliz Navidad!!!
Pronto Pronto, la 5ta Parte!!!

Wednesday, December 21, 2005

El Mar Profundo (parte 4)

“¡Hurra!, alegres danzantes que perdisteis la panza , trenzad vuestras cabriolas pues el tablado es amplio, ¡Que no sepan, por Dios, si es danza o es batalla! ¡Furioso, Belzebú rasga sus violines!”
Arthur Rimbaud
La Danza de los Ahorcados


Estaba perdido en mi mente cuando Eduardo entro a la sala con el tè humeando.
-Lap Sang. Espero que te guste. –Acerco una taza de ceràmica hacia mí. Mientras el ponia la suya en la mesa delante nuestro.
Nos sentamos en el sillón amplio de cuero y fue asi como comenzamos una de las mas largas e interesantes conversaciones que recuerdo. Pocas veces me he divertido asi, seria porque el bicho del flirteo se habia colado ,el hecho de romper con una barrera que separan tanto a maestro como a discipulo, con los tès que no se porque pero me parecio que tenian algo de alcohol. No soy abstemio, ademas estaba bueno asi que me bebi la taza agradecido.

El sabor de aquella bebida era entre dulce y amargo. Sin embargo el cause de la conversación se tornò tan atrapador, tan cautivante que no pude despegarme de el y por poco ni siento que la bebida se acababa y que iba y venia de la tetera sin parar. No me intereso tampoco el hecho que Eduardo haya sacado los volúmenes de Rimbaud y Baudelaire y se haya puesto a revisarlos con una desesperación que no comprendia.

Cuando me fije en los detalles , me di cuenta que en uno de los parrafos , el libro tenia una marca, y al pie de página habian unos numeros, como una especie de código. (El se entenderá entre semejantes marcas y cosas) fue lo que pensé.

Pero por lo pronto, Eduardo me miraba de cuando en vez como para asegurarse que yo seguia ahí, para asegurarse que mi interes aun estaba latente por aquellos libros o que por lo menos el estar a solas con este hombre casi desconocido era para mi subyugador.

A veces confundo la adrenalina del miedo con la adrenalina de la atracción. Me pregunto si esto estaría mal. Sin embargo no me arrepiento de nada. Aprendi mucho.

-Alex, aca está lo que tenia que mostrarte. Me acorde exactamente de ti cuando lei estas frases.

Me entregó un papel azul escrito. Tenia una caligrafia medio ilegible y poco facil de diferenciar, pero se notaba que se habia esmerado en encontrar algo con significado. Me halagó el hecho de que hubiese pensado en mí, para ser sincero , no tenia ni la menor idea de cuanto significado tenia yo en la vida de Eduardo. Pero eso es màs adelante asi que no voy a dar ningun detalle .

Abri el papel y lo leí detenidamente. Era un poema, de Charles Boudelaire . De Soleen de París… “El Extranjero”.


“-Dime, hombre, enigmático, ¿a quién amas tú más?
¿A tu padre, a tu madre, a tu hermana, a tu hermano.?
-Yo no tengo ni padre, ni madre, ni hermana, ni hermano.
-¿A tus amigos?
-Os servís de una palabra cuyo sentido desconozco hasta hoy.
-¿A tu patria?
-Ignoro bajo qué latitud está situada.
-¿La belleza?
-De buena gana la amaría, diosa e inmortal.
-¿El oro?
-Lo odio, como vosotros odiáis a Dios.
¿Pues qué es lo que amas, extraordinario extranjero?
-¡Amo las nubes. . ., las nubes que pasan... allá lejos... las maravillosas nubes!”

-Un soñador innato. –Me dijo Edu en medio del humo de su té caliente que ya se estaba terminando. Hay una pregunta que siempre he querido hacerte , desde que entraste en mi clase. ¿Por què estas estudiando Filosofia? Tus escritos tienen una calidad que no he logrado encontrar en ningun otro sitio. Ni siquiera los llamados (podria decir los “auto llamados”) genios de la clase han logrado tu estilo. ¿Por qué no te has dado de lleno a la Literatura?

- Ética, Eduardo, Etica. Sin ella o sin una buena formación sobre la filosofia me seria imposible poder crear algo de real calidad. Al menos lo que yo pienso es que la ètica me da un cierto sentido de cómo estoy haciendo las cosas en mi vida.

-El caballero Templario Postmoderno! , el soñador innato, como te lo dije. Por eso es perfectamente aplicable a ti el poema de Baudelaire. El Extranjero no es solo un hombre que no crea en si ataduras, sino que prefiere su propia soledad como medio de no caer en lo banal…

La impresión que me dio Eduardo era de ser alguien sumamente espiritual. Sin embargo en ese momento ya no me daba mucha cuenta de ello. El alcohol que contenia el tè estaba haciendo efecto. Ya no solo estaba relajado sino con ganas de seguir conversando, pero ya no de literatura o de arte o de etica. Estaba encantado con el hecho del flirteo de este hombre. Lo extraño era que sentia un apoyo inimaginable y para que decir mentiras, me levantaba el ego todo lo que me habia dicho.

-Asi que crees que puedo ir directo a ser un premio Nobel de Literatura si me lo propongo?
-Sin duda, claro con un poco màs de verismo o de elocuencia. Tienes ideas interesantes y eres bastante inteligente.

Me sonrojè de placer.

Ademas- Dijo acercando su cara hacia el libro que nos dividia- ¿Por què razon crees que te habria separado este par de libros? No suelo perder mi tiempo con personas que no tiene talento alguno o que no puedan siquiera tener algo màs que ofrecer que lisonjas o ruegos. Eres distinto Alex. Tienes algo en ti que me resulta interesante, no es tu estilo narrativo nada màs. Eres en ti mismo alguien interesante con quien conversar con quien compartir con quien contar.
He notado que no estas muy feliz en la clase puesto que no tienes amigos, asi que desde ahora podrias venir a mi casa después de Filosofia y podremos discutir alguna obra que te haya interesado. Aparte que asi podrias no solo aprender y enriquecer tu mente…- Se acercó màs y me tocó un brazo.- … Sino que tambien podrias aprender de mí.

Ya para esto estabamos frente a un Don Perinon descorchado. Las tazas se habian cambiado por dos copas y los libros estaban no solo desparramados en la mesa y el sofá sino que yo estaba nervioso. Entre nervioso y desternillandome de risa, lo cual puede tomarse como coquetería, pero es que cuando estoy nervioso, empiezo a reirme sin parar y Eduardo estaba màs que a sus anchas contandome lo que habìa pensado de las exposiciones de los de la clase.

-… Y cuando se paró en medio de la clase , te juro que se me presentó totalmente ridículo. Estaba imitando a Thomas Hobbes… Claro! El Leviatán y todo lo que decia. Encima se quiso dar de vivo ridiculizando la teoría del caos!!! J aja j aja! No puedo imaginar a alguien màs obtuso. –Decia moviendo las manos. Cada vez que estabamos juntos era un apabullon de energia. Ahora parecia que estaba actuando para un publico, no para mí.

-“Pero señor Profesor (JA JA JA JA JA!) usted no cree que el hecho de tener una dictadura etica nos pone en contradicción con nuestra propia naturaleza? Es que el hombre de por si no puede autocontrolarse por bondad?”

-“Claro, tarado, eso impediria que te dijese todo lo que pienso de ti”- Te juro que eso le habria respondido Alex , si no era por la otra pregunta que hiciste tu. Esa me parecio interesante de verdad.
Y te respondo en este momento: La teoria del Caos es el hecho de que las sociedades tengan un control por sobre si mismas , como sobre sus individuos que haya orden . Si no estaríamos arrancandonos la carne a mordiscos o andando desnudos gruñendonos los unos a los otros… ¿Comprendes ahora el hecho de que la libertad absoluta del ser humano es casi imposible? No podemos ser totalmente libres. Por mas que lo deseemos, aunque Dios nos haya dado el libre albedrío. Querria decir que si se me ocurre matarte, lo haria en este instante.

Me habia dejado de una pieza. Hobbes me tenia impactado desde hace tiempo y el Leviatán mucho màs. Sobre todo donde dice : "Las pasiones que inclinan al hombre a la paz son el miedo a la muerte, el deseo de cosas necesarias para una vida cómoda y la esperanza en la industria para obtenerlas".

En ese momento, Eduardo se sentó. Tenia las pupilas dilatadas y estaba muy excitado y contento con su explicación. Yo estaba riendome y tambien estaba encandilado por este hombre interesante y maravilloso. Ahora me lo parecia, ahora me parecia que tenia que haberme acercado a el por algun tipo de afinidad. Fui a alcanzar la copa para tomarme un trago pero para mi desgracia mis manos no dejaban de temblar. Fue ahí donde me derramè la copa de vino en la camisa y el pantalón.
.-Maldita Sea! Me he manchado….!
-Ya vuelvo. Voy por un trapo a la cocina.

Mientras esperaba que Edu regresara, yo empecé a pensar que la noche no solo habia sido totalmente fantástica sino que esta amable persona me ofrecía muchos momentos como ese. No podia estar màs que agradecido aunque el vino hubiese manchado mis prendas. Era el momento adecuado para dar las gracias y marcharme mas que feliz.

Eduardo trajo el trapo y yo mientras me levantaba, limpiaba y soltaba la frase : “Bueno, Eduardo, la noche ha estado màs que divertida. …” Previa a mi despedida, escuche el sonido de una copa llenàndose. ¿No pensara que nos terminariamos toda la botella? Era tarde y en casa estarian esperandome. Si llegaba con cara de ebrio y encima con la ropa manchada no dirian que estuve estudiando, sino que me habia escapado de clase para beber con la gente de la facultad. (Nada mas lejos de la realidad).

-Aldomeira Alex! –Dijo Eduardo juguetón.- Alex, estas chispeado. Tienes que ir a casa. Pero antes terminemonos esto.. seria una pena que esta botella se quede así faltando tan poquito.

Nos bebimos las copas mientras arreglabamos un poco la sala y yo metia mis 2 libros de Rimbaud y Baudelaire respectivamente en la mochila. Sentia de nuevo otra vez la mirada de Eduardo, juguetona , socarrona, intensa.

Pero mientras los vapores del vino me llenaban la mente de nubes algodonosas, la mano de Eduardo me guiaba hacia la puerta y el viento frio me daba en el rostro, era notable que el cambio de temperatura hizo que me acercara màs de la cuenta o sino que tropezase. Nuestras caras quedaron muy cerca la una de la ot ra. Sus ojos azules podian hipnotizarme sin tener siquiera esa intención.

Crei que iba a desmayarme.

Monday, December 19, 2005

Alex y Eduardo


Alex y Eduardo
Originally uploaded by Mary Red Rose.
Como comercial en esta apasionante historia, presentamos a nuestros protagonistas como un adelanto y anunciamos la inauguracion de "El Lapiz Maldito" un site de diseño que espero les guste mucho. Aqui ponemos pinturas y algunos escritos.

Saturday, December 17, 2005

El Mar Profundo (parte 3)

" Ven, hermoso gato, sobre mi pecho amoroso: retiene las garras de tus patas y déjame sumergir en tus hermosos ojos, en los que se mezclan el metal y el ágata.
Cuando mis dedos acarician a su antojo, tu cabeza y tu lomo elástico, y mi mano se embriaga con el placer de palpar tu cuerpo eléctrico, veo a mi mujer en espíritu
; su mirada, como la tuya, amable bestia, profunda y fría, como un dardo hiende y corta, y, de los pies a la cabeza, un aire sutil, un peligroso perfume, flota alrededor de su cuerpo moreno."

Charles Baudelaire.
Habiamos atravesado los corredores de la universidad con tal velocidad que mientras seguia a Eduardo , no tenia idea de lo que estaba ocurriendo alrededor o lo que yo estaba pensando.
En ese momento, estaba sintiendo. No pensaba , solo me dejaba ir , vacio y libre, inconsciente, inconcreto, sin ningun tipo de responsabilidad por mis actos. Nada.
Sentia una electricidad unica, adrenalina pura. Nada de ataduras, responsabilidades. Libertad? Era posible. Pero tambien peligro. Mucho peligro.Y no recordaba haber sentido eso desde hace mucho.
Yo era el "buen chico" de la promocion. El responsable, culto,limpio, reservado.
-Alex, acompañame a mi auto por favor.-Dijo Eduardo enronquecido de voz. (Hasta ese momento no sabia que clase de excitacion lo acompañó cuando me dijo esto).
Ambos fuimos hacia el Volkswagen blanco.
El, sosteniendo las llaves en su mano derecha y con el maletin en la otra mano. Yo, algo rezagado cargando mi mochila y con ganas de quitarme la casaca porque estaba comenzando a sudar. Habiamos caminado un tramo largo y estaba cansado. Las piernas me dolían.
La clase habia terminado. No quedaba màs que hacer por esa tarde. Solo dejarme llevar por la invitación de este extraño maestro. Era ingenuo, era atractivo tal vez por eso. Por el hecho de caminar como si no supiera pero sintiendo que podia pasar a continuación. Sentí que estaba soñando despierto o pensando cosas equivocadas. Seguro Eduardo sacaria un par de libros de la cajuela o de la guantera y me los entregaría felicitando mi empeño en clase y dandome un trabajo que disfrutaria realizar para la clase de la semana entrante.
-"Son solamente estupideces mias"-(Pensé en ese instante. ¿Por que jamas he de hacerle caso a mi intuición cuando sabe màs que yo?) Me precio de ser intuitivo pero no de tener el sentido comun de utilizarla cuando me avisa de esa manera sutil que tenga cuidado.
Eduardo pasaba las llaves por la cerradura. Cuando me di cuenta, esta sentado en el asiento del conductor y me hacia señas para que abriese la puerta que tenia ante mí. Yo estaba pasmado. En realidad...? Sabia que podria ruborizarme en cualquier momento. Aproveche la soledad del estacionamiento y entre en el carro con el estomago revuelto y el corazòn medio desbocado. Pero por fuera me mostré sereno y hasta despreocupado.
-Crei que jamàs irias a entrar.
-Je....No, disculpame. Estaba distraido.
-¿Que? ¿Por que? ¿En que pensabas?
-Nada, son tonterias.
-Vaya. Pensé que suponias que iba a seducirte en el estacionamiento de la universidad? Niño! no me conoces siquiera y ya estas imaginando cosas sobre mi.
Me ruboricè de manera furiosa. Trate de no mirarlo. El estaba con sus pupilas azules como el cielo de Inglaterra junto a mi. Mirandome. Yo preferi no mirar. Cada vez màs mi verguenza crecia , crecia...crecia de manera descomunal.
-Niño, calmate un poco. Solo quiero charlar contigo sobre esos 2 autores. Mira en la guantera. No se por que, pero me acorde de ti cuando encontré esos libros en mi vieja biblioteca. Acabo de mudarme a un departamento cerca de aqui. Pero ve hojeandolos a ver que te parecen.
-Disculpe...No...Disculpa...
-Ya te dije que no me trates de ud. Me haces sentir muy viejo! No lo soy tanto.¿O ya lo parece?
-No, para nada... Estas muy bien conservado ademas te ves como alguien instruido e interesante.
-Cuantos piropos juntos! Voy a tratar de creerte, porque me suena a lisonjería.
El Volkswagen arrancó de manera medio estrepitosa. Recorrimos las calles con sus arboles al caer la tarde. Sentia todo alrededor mio. El viento azotandome el cabello. Las tapas duras y rugosas de los libros. La concentración de Eduardo mientras manejaba y estaba consciente de tener las pupilas de los ojos completamente dilatadas de dejar entrar la luz pero que esta no se asentara en mi cerebro.
Era consciente e inconsciente de todo al mismo tiempo por distinta via. Emotiva y Logica. En mi lógica, el cerebro gritaba peligro. En mi emotividad,solo podia sentir placidez, la compañía deliciosa de Eduardo, ese atardecer que iba avanzando al crepusculo.El autito avanzando hacia un edificio de madera. Pequeño con varios pisos.
Estaba pensando que iba a suceder cuando Edu me saco de mi estado de inconsciencia.
-Alex.¿Otra vez fuera?...Hemos llegado hace 5 minutos.
-Perdona Eduardo, son cosas que me pasan a veces.
-Entremos, quiero enseñarte unos volúmenes.
-Abrimos las puertas del carro y aseguramos el mismo. Entramos al edificio y subimos a su departamento.
El 8F. La primera vez que pise ese departamento era un muchachillo ruborizado e impresionable.Eduardo era el maestro seguro,impecable, encantador. ¿Como podria haberme resistido? Alguien podria haberme advertido del peligro en todas sus formas, maneras, estilos, palabras pero no habria prestado oidos. Para nada. Para nada.
-Acomoda tus cosas donde desees, pero te sugiero el perchero cerca a la puerta. Asi no las olvidaràs despues. -Dijo Edu mientras echaba las llaves en una mesita pequeña,y colgaba su casaca de ante en el perchero mientras hacia yo lo mismo con la mochila y con mi casaca marrón.
Voy a preparar un tè .Ponte cómodo.
El departamento de Eduardo, contrario a muchos departamentos de coetáneos, estaba realmente arreglado. Bien decorado y pulcro. Pero con el tipico desorden de un hombre que espera que alguien le limpie la casa. Papeles en un escritorio a uno de los costados junto a la ventana. Su computadora estaba atràs mientras que estantes de libros recorrian las paredes.
Creo que cuando entré no me di tanta cuenta como en los otros dias de cómo Eduardo, maniatico en si mismo, ordenaba sus libros. Hasta que me di cuenta de manera casual que estaban en orden de TEMAS. Filosofia, comedia, novelas, novelas ligeras, poesía.
La biblioteca era inmensa y hermosa. ¿Como un hombre tan culto e interesante podría estar solo? ¿Cómo habia ido yo a parar a ese lugar? Su voz me sacó de mis cavilaciones. Siempre solía despertarme de mis mundos cuando me escapada.
-El té está listo.

Tuesday, December 13, 2005

El Mar Profundo (parte 2)

Estaba listo para irme pero sus manos querian retenerme. No opuse demasiada resistencia. Lo admito. Debi hacerlo.
Eduardo habia sido mi todo en ciertos momentos. La unica boya que me amarraba a la realidad. Subrepticia y lobrega, pero era mi realidad al fin y al cabo y yo elegia quien estuviese en ella. Y quien no. Asi de simple.
-Quedate.
-No. Dejame en paz, te lo repito. Dejame irme de aqui.

El acantilado me llamaba con sus ruidos secos y humedos. Con las olas del mar a lo lejos. Con el desafio de la nada , del vacio antes de caer contra las rocas y deshacerme el cuerpo. Era capaz de hacerlo como cualquier otro ser humano, pero no era tan estupido para dejarme vencer por mis arrebatos. Era hora de largarme a terminar mis cosas. Mis veintipocos años me darian el espacio necesario para olvidar a Eduardo y sus continuos engaños. En fin. Era momento y le habia dicho ya lo que pensaba. ¿Como irme?
Dramaticamente? Indiferentemente? (Esta, lo admito es una de mis escapadas favoritas). O simplemente el "Ya se vera en el camino".

Mis manos estaban en sus hombros. Edu era mas alto, mas fuerte y màs viejo que yo y sin embargo el poder que yo ejercia sobre el en ese momento sobrepasaba cualquier sentimiento de madurez. Era poderoso, como en ningun momento habia sido durante esa relaciòn. Siempre era:
"Alex, ven." "Alex haz" "Alex tu nunca...o tu siempre..." Y la verdad en ese momento no podia decirme ni reprocharme nada. Porque no le habia hecho ningun tipo de daño. El a mi si. Y mucho.

-SUELTAME! -Le grité. Senti sus garras en la cintura. Estrechandome y lastimandome al mismo tiempo (no hay nada màs horrible que te retengan cuando no lo deseas)-mis manos se hundieron en su chaqueta. -HIJO DE PUTA!
-Alex. -Se descompuso su voz y me abrazò. ¿El maldito no comprende este tipo de palabras o que?! Mi respiracion se acortaba, mis espasmos fisicos eran insoportables. Podia sentir todo alrededor de el. Su respiraciòn que me acogotaba, su corazon latiendo a mil por hora. Sus brazos en torno a mi cintura. Su olor a Yardley que tanto me habia transtornado. Y despues de tanto tanto... Daño. Solamente eso! ¿Queria regresar? No, no màs.

No màs traiciones, no màs mentiras, no mas disimulos, no màs estupideces de ese estilo. Habian tantas personas capaces de amarme sin ataduras o màscaras... Y tu Eduardo pretendias poseerme . ¿Por alguna justificada razòn? No lo creo.

Nos habiamos conocido en la universidad. No sabía siquiera que le atraia. Solamente teniamos unas pocas horas al dia de vernos y durante los pasillos. Sin embargo era extraño. Cada vez que el leia en clase o estabamos todos concentrados en un texto, siempre lo sentia caminar alrededor de la clase, leyendo las lineas de Nieztche, Sartre,Shakespeare,Rimbaud, Baudelaire o quien estuviesemos tocando en tema. Narrativa, letras, estilos. La clase se juntaba. Y yo con mis veintiun años, sentia su mirada en mi nuca. Caliente, escandalosa. Queria salir corriendo de la clase para bañarme en casa y ponerme cómodo. Sin embargo en un momento no lo hice. Hice completamente lo contrario. No me puse rojo y disimule como siempre. Volteé el rostro y lo miré fijamente. Sus ojos azules y mis ojos pardos se encontraron en una sola bola de luz.

El tenia su chaqueta de ante. Vestia siempre de manera casual. Para ser un profesor joven de 29 años tenia muy buena piel y andaba bien conservado. Lo que siempre le caracterizó era su arreglo fisico. No era tan formal pero no era tampoco informal o desagradable. Y ese olor, incomparable a Yardley for Men. Nada era tan poco posible de imitar. Porque era distinto. En ese momento, en la bola de luz me di cuenta que no habia hecho ese movimiento de cabeza en vano. Que habia atado a mi vida de alguna manera a la de este hombre por saber o para aprender algo.

-Aldomeira. -Me llamó al final de la clase.
-Digame Don Eduardo.
-No me llames "Don" por favor que solo tengo 8 años mas que tu. Llamame Eduardo y yo te llamare Alex si me lo permites.
-Bueno, Eduardo. ¿Que sucede?
-He estado revisando tus trabajos y el ultimo semestre te has dedicado a leer màs de Rimbaud y Baudelaire que alguno de la clase. Tienes algun interes especial por estos 2 autores?
-Si. Me encanta su obra,me encanta la manera tan fatal para terminar sus relatos. Sin embargo las pocas obras que he podido conseguir no eran mias y he tenido que devolverlas.

Sus ojos azules me penetraron.
-¿Tienes algo màs que hacer?
-En este momento, no. Esta era mi ultima clase.
-Ven , tengo algo que puede interesarte.
Cogi mis libros , los meti en la mochila , me puse el abrigo marrón y lo seguí mientras podia sentir de nuevo esa mirada tan sombria como penetrante. Dentro de mi cabeza una luz roja me presentia del peligro pero yo aun era inconsciente de él.

Saturday, December 10, 2005

El Mar Profundo(Parte 1)

Estabamos los 2 al borde del acantilado. El no decia ni una palabra. Yo solo podìa sentir su mano fria y el abrigo que podìa dar abrigo a mis huesos.
No se que podria llegar a sentir por el porque no queria saberlo. Solamente era alguien que podria haber tenido alguna ligereza de pensamiento. Peor que eso. Solamente un presentimiento. Y no siempre los presentimientos son certeros.
Estabamos los 2 entre las rocas.
Eduardo me movio la cabeza. Eduardo me movio los ojos. Me destruyò el alma a base de garrotazos muy bien dirigidos. Nada sutil el chico.Nada sutil. Y eso es lo que màs me impresionaba. Cómo podria albergar una cara tan dulce semejante dote de salvajismo innato.

No lo podria llegar a saber jamàs porque nunca le pregunte el origen de semejante genio. Tal vez todo estaba en su pasado. Tampoco queria dejarme atrapar por su magnetismo. Era lo unico que podria utilizar contra mi. Y si se me derribaba todo alrededor, podria haberme enredado entre sus brazos. Pero no fue así ahora podia tenerlo frente a mi y no sentir nada, tan solo su mano frìa. Apretandome.
Ya no queria decirle màs cosas.
Todo lo que habia dicho era màs que suficiente para que se diera por enterado de sus majestuosas hazañas y del desgarrador descubrimiento que habia hecho yo aquella tarde.
No podria haber psado nada entre nosotros jamàs y nunca senti tanto alivio de descubrirlo.
También dolor, pero solo el dolor de ilusiones perdidas.
Tambien el hecho que nos encontraramos fue totalmente fortuito. Yo podria haber dicho que era el destino, pude haber pensado miles de cosas solo para hacerme a la idea de un mundo irreal.
Es como desear algo irreal. Porque con lo real no estas conforme, asi de simple.

La arena no estaba tan fria como mi corazòn esta tarde. La brisa marina me rodea pero es casi intrascendente como si pudiese creer en ilusiones que ya no se harian realidad ni con un milagro.
Eduardo me cogio las manos. No habiamos sido amantes. No habiamos sido nada.
El queria seguir conmigo y yo simplemente queria alejarme de esas manos, de esos brazos de esa mirada. Porque ya no la queria conmigo. No queria sentir que el pensaba en mi.
Felices momentos juntos y nada màs.
El no podia ser nada mio ni yo nada suyo. Asi de simple y se lo hice saber.

-Alex- me dijo irreal, irregular. Imaginario: -¿Por que ya no?
-Porque estas basandote en una mentira. Yo no voy a jugar en ella ni con ella. No voy a ser la fachada para tu noviecita ni para que puedas tener tu futuro perfecto. Simple y llanamente me cansè de ser la sombra de tu vida. Solamente a quien ves furtivamente.Ni siquiera hemos vivido algo y ahora no se por que te aferras a mi.

Lo curioso, es que durante todo ese tiempo, habia sido yo quien se habia aferrado a el con mas fuerza y ganas que el a mí. Y ahora que se invertian los papeles, esa dote de poder me era extraña. Creo que senti una especie de fuerza "vengadora". Pero no tanto como el resentimiento que se apodero de mi entre los acantilados de Magdalena.
-Alex...
-Dejame tranquilo.
-Por favor no tiene por que ser asi...
-Dame una opcion, porque la verdad no veo una que realmente me haga pensar que tengo un camino màs que el que yo mismo me he señalado.
-Acuerdate de todos los dias , meses , años que hemos pasado juntos...
-Tenemos 23 y 30 años. Yo soy tu alumno de filosofia. Eras mi maestro de la facultad. ¿Quieres que te de màs explicación?

La orilla del acantilado se me hacia màs atractiva, pero a Eduardo solo le cabia dentro de si la desesperacion de un posible amante que se va, de un discipulo que lo abandona, sabiendo a ciencia cierta que ha descubierto lo banal, inseguro y chapucero que es.

Tuesday, December 06, 2005

Nothing else than tears....

Today wasnt a good day.
I thought I could end it in your arms
but nothing worst to feel that It wont be true
and now only tears stay with me...

The night is here... The moon can feel
but now I just can think about you
The drops...The salt
The emotional diseases...
Theres nothing worse
when you taste nothing else than tears

There are no words
There are no fresh air
And I cant understand, I cant understand,I cant understand
Why everything you thought was good
becomes to something bad
All the ideas you had, were all wrong
And theres nothing worse
when you taste nothing else than tears...

The poison stays in the hurt
and the hurt stills open
what can I say
I just can write...
To express what I feel
Poisoned blood inside my tears..
Poisoned tears between my blood.
Theres nothing worse
theres nothing worse
Theres nothing worse...

When you only can taste
your tears...

Friday, December 02, 2005

Hoy

Hoy amaneci con ganas de sentir màs que otros dias en que amanezco solamente programada para hacer lo debido. Es raro. Tuve un sueño medio extraño, pero esperanzador para que sea producto solamente de mi subconsciente. Nada màs.
Me imagino que ha sido el detonante que ha despertado mi sensibilidad asi que les contarè un poco.

"El centro comercial, (si carajo siempre sueño con Malls-¿Llegare a ser dueña de uno? en fin.) Era el mismo, y completamente atestado de personas. Iba a aquel cafè al que no iba màs que con una o 2 amigas queridas. Ahi estabas tu. Y nada habìa cambiado.
De repente mis sentidos se hicieron màs intensos. Mi respiraciòn se hizo entrecortada. Me quede como en un hechizo sintiendo el aire màs pesado, pero màs vivido. Todo el mundo se me volteò al revès. Todo eso mismo que podria decirse un encanto, resultò bastante extraño. Y volví a sentir correr ese tipo de adrenalina que siento solo cuando te veo.
Entramos a tomar un chocolate (era nuestra bebida favorita hasta que comenzamos a hacer esta dieta criminal) Pero no eramos los mismos. El tiempo habia pasado. Eramos otros. No estabamos juntos. ( :( ) No recuerdo de que hablamos.Solo recuerdo lo que sentì. Vi el color de tus ojos, vi la textura de tu piel iluminada contra las luces. Vi y grabe en mi retina cada gesto que hiciste solamente porque me dio la gana que el sueño no terminara a ver si te robaba un beso. Pero no sucediò. Me aturdí por el hecho que tu estuvieses ahi conmigo. Agachè mi cabeza y tu hiciste lo mismo hasta rozarnos la frente.
Te dije : "Dime algo , lo que sea."
-¿Y si te dijera, que he movido todo esto solamente con un par palabras?

Senti furia. No una furia asesina. No. Ni siquiera el tipo de furia que hace que alguien golpee a otro ser humano. Me erguì hacia el acuchillandolo con la mirada. De repente en ese trance, mis padres pasaron. A preguntarme una direcciòn y que necesitaban unos dibujos.
Yo no tenia ganas de dibujar nada en ese momento.Tenia ganas de seguir sintiendo, de saber que pasarìa. Estaba completamente impotente y me dijiste: "Vamos".
Me quede con ellas. Porque entramos a otro cafè que no era el Starbucks. Era otro en la misma ubicaciòn, el mismo tipo de mesas, pero con otros decorados. Blancas como de mèdico. Vi los helados y postres y los precios eran escandalosos. Salimos de ahi..."

Y me quede sabiendo a que te referias. Me quede con ganas de saber que querias decirme. ME QUEDE CON GANAS DE SABER QUE HILOS HABIAS MOVIDO CON TUS PALABRAS.
Pero la realidad pudo màs. Y tenia que levantarme para ir a trabajar.

No me hagas eso de nuevo. Hasta en sueños me logras perturbar. ¿Que me has hecho?
Si, Don. Eras tú. Para que tengas idea hasta donde tu mente tiene alcance en mì.